Así que en cuanto llegó Jorge de viaje, Laia cenó y nos fuimos para Denia, donde llegó dormidita.
Al día siguiente amaneció un día raro , pero con calor. La lluvia iba y volvía, pero nos las arreglamos para ir a la playa.
Laia se puso su biquini y las chanclas rosas y ¡lista para pisar la arena!
El primer chapuzón del año se lo dieron los dos valientes.. a mí me cuesta mucho más lanzarme al agua..
Las fotos con la cámara del móvil tienen esto, que tardan mucho, y desde que suena la foto hasta que la hace el sujeto fotografiado ya ha echado a andar.Supongo que a Jorge no le molará esta foto, pero es que mi princesa está ahí posando, para comérsela!
































