Para terminar las Navidades nos quedamos en Valencia, y el fin de semana de Reyes lo pasamos más casero.
El sábado, víspera de Reyes vino el tío Luís y preparamos una merendola, con Roscón de Reyes (comprado,), lomito y paté, y unos cupcakes que nos salieron ríquisimos y mu bonitos a Laia y a mí.
El tío Luís trajo los regalos que Papá Noel había dejado en Ibiza. Para Mario un mono de mecánico de Cars y Laia se emocionó con su taquilla ataúd de las Monster High.
Laia nos leyó la tradición del Roscón de Reyes.
La tarde dio mucho de sí. Hubo momento baile y momento disfraces, además de comernos todo lo que había en la mesa.
Al día siguiente los Reyes Magos dejaron un montón de cuentos para los niños y regalos para los yayos y para los tíos.
Después de desayunar nos arreglamos y nos fuimos a llevar los regalos que habían dejado los Reyes en casa, y a ver si habían dejado algo para nosotros también.
Resultó que en casa de los yayos había regalos para todos. Debajo del árbol había de todo.
Y en casa de los tíos también. Estos Reyes han sido muy buenos este año.