Salió todo a pedir de boca. Y hasta justo a las 12 de la noche, momento en el que entrábamos en su cumple de verdad hubo un castillo de fuegos artificiales que ni hecho a propósito.
Hubo muy buenos momentos.. algunos igual no se pueden enseñar a los niños aún.. jejeje
Nos lo pasamos genial!
De regalazo un reloj (to guapo nano!)
Ahora viene el momento shisha :-)