La ola de frío que estamos teniendo por toda Europa ha llegado hasta Valencia. El viernes por la mañana hasta nevó en la ciudad, cosa que yo no recordaba, pero los valencianos tampoco.
El sábado, para que los niños jugaran y disfrutaran con la nieve, cogimos el coche y subimos un poquito por la carretera hasta que a 20 minutillos de Valencia ya se podía ver el manto blanco.
Nos salimos de la autopista y en un sitito que encontramos hueco para aparcar nos quedamos. Estaba todo lleno de valencianos que, como nosotros, habían ido a disfrutar de la nieve tan cerca de casa esta vez.



Nachito pensó que hacía frío y que ya volvería él otro día cuando no hubiera hielo... La verdad es que hacía un viento gélido que se te congelaban las ideas... Los demás no aguantamos más de media hora en la nieve! Pero los niños y sus papás no dejaron de disfrutar ni un instante.

Hugo, Lucía y su papá íban muy equipados para la nieve. Nosotros no tanto, pero como hacía tanto frío, la nieve no se había derretido nada y no mojaba. Así que terminamos todos sequitos.